En el sudeste, centro y hasta el extremo oeste de la península de Alaska se capturan grandes cantidades de salmón con jábega, pero la pesca de cerco con jareta no está permitida en la costa oeste y norte, más allá de la Península de Alaska. Los cerqueros con jareta son generalmente de mayor tamaño que los cerqueros de enmalle, pero la ley de Alaska establece que no pueden tener más de 58 pies de eslora. El mayor tamaño de los cerqueros con jareta les permite faenar en algunos fiordos y canales de Alaska que suelen estar expuestos a tormentas. La red de cerco se sitúa formando un círculo y se cierra con la jareta desde la parte inferior.
Como los salmones migran en bancos densos no es extraño que un cerquero capture entre 250 y 1.500 peces o más en una sola izada. Además, la tendencia que tienen los salmones a nadar y dar saltos en la superficie permite detectar la presencia del banco y seguir sus movimientos. En un cerquero con jareta, excepto cuando están ocupados echando o recogiendo las redes, todos los tripulantes se dedican a otear el mar en busca de señales que indiquen la presencia de bancos.