" Un buen chef sólo puede
confiar en el éxito de su trabajo si cuenta con materia prima
de gran calidad"
El salmón salvaje rojo de Alaska (sockeye) o el bacalao negro (guindara) son productos naturales de gran calidad excelentes para ofrecer los mejores platos. Los productos del mar salvajes de Alaska nunca defraudan al chef. Sus sabores y texturas son el mejor estímulo para la cocina de creación.
Al bacalao
negro (guindara) se le llama
popularmente “pescado
mantequilla” por su carne blanca, compacta y suave,
y que prácticamente se deshace en la boca.
Se puede marinar
y luego pasar por la sartén por todos sus lados.
El vapor o el papillote, ambos de cocciones breves, también
son muy recomendables para conservar su condición
mantecosa.
Las huevas
de salmón salvaje de Alaska (ikura)
son de buen tamaño, color brillante y mucho sabor
marino; la mínima cucharadita es un lujo decorativo
en cualquier presentación a un precio muy razonable
si lo comparamos con otras huevas famosas.
El salmón
salvaje rojo de Alaska (sockeye) destaca
por su color, su carne firme y poco grasa y un sabor tan
suave que admite la adición de especias o vegetales
muy perfumados sin riesgo a perder o desvirtuar su personalidad.
Es excelente crudo en carpaccio, tartare, sushi, bocadillos,
marinadas y en brochetas, pero si se prefiere pasarlo por
los fogones, asados o fritos, que sea el mínimo
tiempo de modo que el centro se conserve algo crudo, para
aprovechar mejor sus propiedades.
RECETAS INNOVADORAS Y SORPRENDENTES:
Tataki
de bacalao negro
Ikura
sobre canelón
transparente de salmón y verduritas
Salmón
rojo en sushi
con arroz japonés y melón cantalupo
Bacalao
negro con cebolla
caramelizada, pimientos braseados, crujientes de puerro y aceite choriceros