Panorama de la industria pesquera y del mercado japonés
del abadejo de Alaska
Este artículo es del Hokkai Keizai Shinbun y fue publicado
en la edición del 24 de agosto de 2005 del Informe
de Noticias de Bill Atkinson’s News Report
La
industria pesquera japonesa del abadejo de Alaska se inició tarde
en la zona de Meiji, hace más de 100 años.
La pesca empezó con actividades de pesca de bajura
con palangre y poco a poco se amplio a operaciones de red
de enmalle y flotas de red de arrastre. Para 1954, los desembarques
sobrepasaban las 200,000 toneladas, con un suministro que
seguía aumentando a medida que la tecnología
de barcos de pesca mejoraba.
La flota japonesa de abadejo de Alaska empezó con operaciones costeras y pasó a una industria pesquera de bajura y finalmente a la industria de alta mar. En 1972, la flota Japonesa cosechaba más de 3 millones de toneladas al año. No obstante, la progresión de la industria pesquera japonesa del abadejo se vio drásticamente recortada con la implantación de la zona económica de 200 millas en todo el mundo. El tamaño de la industria pesquera Japonesa se redujo con su eliminación progresiva de las zonas de pesca muy productivas de Rusia y Estados Unidos.
Las operaciones japonesas iban desde la pesca de altura a operaciones de bajura
y finalmente volvieron a operaciones costeras donde empezaron hace muchos años.
Esto no solo afectó al tamaño de su flota, pero también
a la pesca global japonesa. La pesca se redujo a menos de un millón
de toneladas en 1990, y ha ido menguando hasta su nivel actual de 200,000 a
300,000 toneladas.
La flota japonesa no fue la única que salió perdiendo cuando se implantaron las 200 millas de zonas de pesca. Las flotas de Corea del Sur, China y Polonia, que antaño pescaban abadejo de Alaska en los mares de Okhotsck y Bering, también se enfrentaron a una eliminación progresiva de esta zona de pesca productiva. De una extensa lista de países productores de abadejo de Alaska, en la actualidad sólo quedan Rusia, Estados Unidos y Japón como naciones productoras.
Mientras las industrias pesqueras continúan en manos de estas tres
naciones, la pesca mundial ha menguado drásticamente. De los niveles
de pesca máximos de 6 millones de toneladas hace 20 años, la
actual producción combinada es solamente la mitad de ese volumen. Mientras
la industria pesquera en Estados Unidos está bien controlada, los recursos
en el mar de Okhotsk se han visto azotados gravemente por una pesca sin apenas
restricciones en el pasado.
En Japón, el aprovechamiento del abadejo de Alaska era relativamente
simple al principio. Las huevas se usaban para la producción de huevas
de abadejo en salazón, y los pescados eran procesados y convertidos
en diversos productos de pescado desecado. En 1935 se añadió el
surimi a los tipos de producto, ya que ese año se desarrolló la
tecnología para el uso del abadejo de Alaska en la producción
de surimi. Estos productos siguen dominando la utilización del abadejo
de Alaska desembarcado en operaciones de pesca costera.
El suministro total de abadejo de Alaska en el mercado japonés ha
continuado descendiendo en estos los últimos años. Además
de una disminución de los desembarques en pesquerías costeras,
las importaciones de operaciones rusas también han disminuido. La
mayor parte del abadejo de Alaska cosechado por las flotas rusas se envía
a China para ser procesado, en lugar de ir a Japón. Las huevas son
principalmente procesadas y convertidas en huevas de abadejo mentai (estilo
Coreano con especias picantes), y exportadas a Japón. El abadejo de
Alaska en sí se filetea y se exporta al mercado europeo.
Esta tendencia no se limita a la producción rusa. Gran parte de la
pesca de Estados Unidos también se convierte en filetes para exportar
a Alemania y otros países de la UE que los consumen. Y mientras Japón
permanece el mercado nº1 para surimi de Estados Unidos, ha surgido una
gran y creciente demanda de surimi en Lituania y Estonia en los últimos
años.
Las naciones extranjeras no son el único grupo que afecta a los
procesadores japoneses de abadejo de Alaska. Al igual que sus homólogos
en el extranjero, los productores japoneses están empezando a mirar
hacia mercados extranjeros para la venta de su abadejo de Alaska. Las exportaciones
japonesas de abadejo de Alaska fresco a Corea y de abadejo de Alaska congelado
a China han incrementado en los últimos años, y no se espera
que esta tendencia cese pronto. Mientras esto es bueno para algunos sectores
de la industria, ha suscitado alarma en los procesadores de abadejo de Alaska
en Hokkaido. Además de la necesidad de competir con compradores alrededor
del mundo para el producto de importación, los procesadores japoneses
tienen que preocuparse de obtener suficiente producto local para cumplir
con sus necesidades de procesado.
Para mayor
información:
Alaska Seafood Marketing Institute
David McClellan - Responsable regional
C/. Borrell 7 – Local 19
08172 Sant Cugat del Vallès (Barcelona) España
Tel. (34) 93 589 85 47
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